Ay niña, quién me iba a decir que me iban a quitar al hombre. Tienes que cuidarte mi niña porque las mujeres podemos ser malas, pero malas de verdad. Si siempre me tuvo muina la Lola, desgraciada, no te creas nunca la quise. Si me miraba con el ojo chueco, y ah como me hizo la vida de cuadritos cuando viví con ella y la Paca, mi madre. Pero si no hubiera sido así no estarías aquí conmigo mi niña linda. Mira que rechula eres, que bueno que saliste a los de acá y no a los de allá. La Paca era bien fea, con los pelos todos lacios y sucios, y el delantal siempre chueco. Ya sé que es malo pero cuando se es vieja se da uno cuenta de que nada de eso importa. No la quería a la Paca, por fea y sucia y porque me metía unas tranquizas brutales. Ella tampoco me quería, eso de que una debe querer a su prole es purita mentira inventada por la iglesia. Uno o quiere o no, sea tu prole o no y a mi la señora que me parió nunca me quiso. Mucho tiempo me dolió; ya no. Y la Lola le seguía la c...