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Mostrando entradas de octubre, 2022

La amargura de Celeste

  ¿Qué quieres ser de grande, Celeste? —Mmm… Niña— se levanta y se va, en la puerta se detiene un momento— y rica. Desde niña lo tuvo claro, con lo que no contaba es que la vida pocas veces te da lo que quieres. Creció rodeada de todas las comodidades y hasta lujos que una niña puede desear. Siendo hija única, de uno de los azucareros más importantes de la isla, no había nada que no tuviera. Esto nubla la realidad, o más bien la disfraza de colores brillantes, llenos de sol. Al calor insoportable del medio día la nana oscura de ojos claros le decía —Esto no te va a durar niña, vas a ver cómo un día vas a ser tú la que me esté sirviendo. En el ingenio había mucha gente así como su nana: oscura, que la miraba de lejos, no se podían acercar a la señorita; nunca. Había un niño de la misma edad que ella que la miraba como si fuera una estatua en una iglesia. De lejos y con reverencia, ella lo sabía: se sabía reverenciada, era hermosa. Las personas, las otras, las que sí podían acercarse a

Arte, activismo y las Guerrilla Girls

  #MujeresEnelArte Por Anitzel Díaz ¿Tienen que estar las mujeres desnudas para entrar en el Metropolitan Museum of Art of New York?, decía una de las muchas pancartas de las Guerrilla Girls. Georgia O'keeffe fue la primera en entrar como artista, no como modelo, al MET (The Metropolitan Museum of Art); 5% de los artistas en la sección de arte moderno y contemporáneo son mujeres, pero el 85% de los desnudos son femeninos. El cartel viene al caso. “El mundo de los artistas es increíble; pero el mundo del arte apesta”. Las Guerrilla girls han cambiado la minifalda, medias y tacón de los 80´s por ropa más cómoda; la máscara de gorila continúa. El anonimato sigue siendo importante. Artistas visuales, escritoras y directoras de cine salen a la calle a demostrar su descontento con este mundo del arte que sigue “apestando”. La historiadora de arte Nina Felshin escribió en 1995 “Esta forma cultural es la culminación de una urgencia democrática por darle voz y visibilidad a los que no tiene

Georgia O´Keeffe; La profundidad de una mirada

  Alguna vez leí que Georgia  O´Keeffe había sido de las primeras mujeres en ser exhibida en el Metropolitan Museum of art, esto es en haber cruzado el umbral del museo sin estar retratada en un cuadro. Cierto o no, las Guerilla Girls, han denunciado en numerosas ocasiones que en 1989 menos del 5% de artistas en la sección de arte moderno en un recinto museístico eran mujeres; para el 2005, esta cifra había descendido al 3%. El último conteo apunta al 4% en relación con el 76% de los desnudos que son femeninos.   O´Keeffe logra estar dentro del pequeño porcentaje por su talento. Sin denuncia, sin estridencia. La mayor parte del tiempo pintando flores, la naturaleza, lo cotidiano. Quizá la estridencia venga en esa realidad exaltada y magnífica, incluso sensual, de sus cuadros.    Musa, pintora, artista, nunca reniega de su condición de mujer, la resalta, la retrata, la dibuja, la pinta. No se debe negar el profundo significado femenino de su obra. De manera quizá inconsciente se convier

Caterina, una 'influencer' del siglo XVIII

    -   Anitzel Díaz   - Esta viñeta presenta a dos mujeres que en su tiempo, el siglo XVIII, fueron notables: una, Caterina Sagredo Barbarigo (1715-1772), por dirigir un casino en Venecia, y la otra, Rosalba Carriera (1673-1757), por haber pintado su retrato, y el de muchas nobles, en la técnica de pastel. Caterina fue una  infuencer , una  socialité  veneciana del siglo XVIII, y Rosalba Carriera la encargada de plasmar su imagen. El retrato, un pastel sobre papel de Caterina Sagredo Barbarigo, devuelve una mirada intensa, pícara; su rostro parece decir: “¡Atrévete, anda!” Detenida por la Inquisición, por operar un casino en la Giudecca, Venecia, Caterina también presidía un salón literario. El problema del casino fue que la Iglesia veía con malos ojos que mujeres de la nobleza se reunieran con los hombres en público, no el juego en sí. Los venecianos eran famosos por su afición a los juegos de azar. Ya en el siglo XVII había garitos clandestinos de apuestas. Caterina sólo aprovechó s