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Entradas

La Chuyita

Creen que estoy ida que regresé medio mal, pero nomás regrese triste y sola. Solo regresé rica. Agarré todo el dinero y lo enterré, en el mismo lugar donde mi apá busco el tesoro, en el boquete aquel que hizo cuando le dijeron que espantaban y que había dinero enterrado. Ahora sí que hay; dinero digo. Me lo gané es mío y lo quiero ahí. Creen que no oigo, porque no hablo. Creen que soy tonta porque solo miro. No hablo; no tengo nada que decir. Muchos sueñan con el otro lado. Que es cualquier lugar, que no es donde estás. Para mi es pasando la reja que separa a los de allá  de los de acá. Y no digo que sea feo, si es rebonito más que acá, que es de donde soy.  El pasto es más verde allá, el cielo más azul. Pero ni así me hallé. No hubo grandes muertes, bueno una. Ni grandes vidas. La mía es pequeña, pero es mía. Ni cambios, pus ni el idioma tuve que aprender, sonaba chistoso como cantado. Todas las morras eran como yo, aunque dicen que yo venía más inocentona, eso creen. Si solo...

El Florero

Pinterest El jarrón azul | Paul cezanne, Desde que tengo uso de razón había visto ese florero azul en la cornisa de la chimenea. Vi a mi abuela dedicarle un sin fin de miradas melancólicas y suspiros cada que pasaba por ahí. — Abuel, ¿por qué te gusta tanto ese florero?- le preguntaba, — Porque me lo regaló alguien a quién yo quería mucho, que Dios guarde en su gloria- me respondió. El abuelo siempre lo veía de reojo y refunfuñaba con cara adusta. Yo sabía que ocupaba un lugar especial en el corazón de mi abuela, esa vieja grande que con una mirada hacía que todos sus nietos adoptáramos posición de firmes. Que cuando usaba el diminutivo de nuestros nombres era mejor correr porque así nos iba a ir. — Cuqita, mi vida, ven para acá chulita — a correr. Mi abuelo era un pan, solo una vez en su vida lo vi enojado; fue el día que el florero de la chimenea se rompió y la abuela fuera de sí salió a la calle hecha un mar de lágrimas, sollozando y repitiendo un nombre que no era el de mi a...

El escritor en Pantuflas

  Cuando escuchamos esa noche que la policía golpeaba la puerta, gritando que Yaneisi había secuestrado a su hijo y tenía que entregarlo, me acordé de la primera vez que lo vi. Llevaba pantuflas, pelos parados, bata rosa, mirada vidriosa. Fue en México. Un tipo al que Yane jamás hubiera mirado dos veces, pero cuando la volví a ver después de años, vivía con él, se iban a casar y se iban a vivir a España. Yaneisi y yo crecimos juntas en el mismo pueblo; fuimos a la misma escuela; nos veíamos casi a diario. Ella es linda de verdad, alta, trigueña, ojos grandes. Los muchachos le sobraban. Siempre nos gustó el baile y la copa. Íbamos a Varadero juntas todo el verano. Primero llegó Juan, o Juanito, o Juanitico, estaba con nosotros  en el internado; juego de niños. Luego llegó Enriquito, ese era el que era. La derritió desde la primera vez que se vieron. Dicharajero y mujeriego de esos que saben endulsarte el oído. A ella se lo endulzó buen rato. Hasta que se hartó, mucha mujer...

La niña que calló al mundo por 6 minutos

  Las preocupaciones de los niños hoy ¿Recuerdan a la niña que calló al mundo por 6 minutos? Esto lo escribí en el 2009 - Mamá,  ¿quién se está llevando nuestra agua? ¡hay que ir por ella! Volteo y era un niño de cinco años en la fila del colegio atrás de mi. No recuerdo la respuesta de la madre, pero si la pregunta del niño, y me viene a la cabeza la propia obsesión de mis hijos con el agua. Educados en esta época van atrás de todos los miembros de nuestra familia, cerrando llaves, regañando, y finalmente  concientizando . Los niños de ahora viven preocupados por muchas cosas, pero también ocupados. Con toda la información que existe al alcance de ellos no solo se dan cuenta de lo que pasa alrededor sino que toman responsabilidad y actúan. Saben que viven en un mundo donde los recursos naturales se pueden agotar, saben el significado de palabras como crisis, influenza y delincuencia, ecología y reciclaje: colapso ambiental. Son concientes y consc...

La ciudadela de los libros

Fue asiento de la primera procesadora de tabaco en la Nueva España, cuartel, prisión, testigo de la Decena Trágica. Ahora se alista para experimentar otra metamorfosis Por Anitzel Díaz “Un pintor puede pintar las ruedas de un cañón cuadradas para expresar la inutilidad de la guerra. Un escultor también puede esculpir cuadradas las mismas ruedas. Pero un arquitecto debe usar ruedas circulares. Aunque la pintura y la escultura jueguen un papel espléndido en el campo de la arquitectura, no obedecen a la misma disciplina”. Kahn afirma así la especificidad de la arquitectura. Mientras que sería inconcebible añadir color a una pintura de Picasso o sumar un capítulo a un libro de Hemingway, la arquitectura permite recuperar, adecuar, sumar, transformar y crear espacios nuevos dentro de los ya existentes. Lo que alguna vez fue un cuartel militar, ahora es biblioteca; donde se fabricó tabaco ahora se atesora conocimiento. Un edificio se crea de acuerdo a su función, y el tie...

Ese es otro cuento…

JOSE MANUEL MERELLO. Llegamos a la capital cuando tenía doce años, estaba muy niña, pero me sentía ya grande. Fue un golpe duro venir de provincia, desde que me bajé del tren y escuché el modo de hablar el ir y venir de carros, allá no había tantos. Y nomás de acordarme todo lo que nos habían contado de los asaltos y la inseguridad, veníamos asustadísimos, la mera verdad nunca me ha pasado nada; de inseguridad y esas cosas digo. Mi mamá se vino siguiendo a Don Fernando, pasó un día por el pueblo y se la llevó, ni cuenta nos dimos, llegamos y la abuela estaba anegada en lágrimas, solo nos dijo entre sollozos que la Carmen, su hija se había largado y no iba a volver más. Estábamos medio acostumbrados a que la negra, como le decía la abuela, desapareciera. Pero nos gustaba que se fuera porque cuando regresaba, siempre venía cargada de regalos, dulces y disculpas y por un rato mi hermano y yo podíamos hacer nuestra santa voluntad. Pero luego se ponía mala, se le ponía la cara roja d...

Modern Love

  The story that is written all over your face. Hace rato que no sonreía tanto viendo una serie. Solo una sonrisa; se necesita de vez en cuando. Momentos cotidianos que alimentan la vida de cualquiera. Modern Love es una antología de 8 historias de amor sacadas de una famosa columna homónima del New York Times. Luego fue también un podcast, y ahora una serie de televisión de 8 capítulos en Amazon Prime. El proyecto está encabezado por John Carne, director de Sing Street, Once y Begin Again - de alguna manera cada capítulo remite a Begin Again y esos recorridos por la ciudad que ama: Nueva York. La serie es un anecdotario que explora el amor de forma tan idealizada y encantadora que nos hace creer que la vida es maravillosa incluso en sus imperfecciones. Pero al día siguiente es lunes y todo se desvanece en el mundo real. Las anécdotas cambian hasta sentirlas familiares, perdiendo bordes afilados, las esquinas que no se tomaron. Fundiendo lo malo en las...