Creen que estoy ida que regresé medio mal, pero nomás regrese triste y sola. Solo regresé rica. Agarré todo el dinero y lo enterré, en el mismo lugar donde mi apá busco el tesoro, en el boquete aquel que hizo cuando le dijeron que espantaban y que había dinero enterrado. Ahora sí que hay; dinero digo. Me lo gané es mío y lo quiero ahí. Creen que no oigo, porque no hablo. Creen que soy tonta porque solo miro. No hablo; no tengo nada que decir. Muchos sueñan con el otro lado. Que es cualquier lugar, que no es donde estás. Para mi es pasando la reja que separa a los de allá de los de acá. Y no digo que sea feo, si es rebonito más que acá, que es de donde soy. El pasto es más verde allá, el cielo más azul. Pero ni así me hallé. No hubo grandes muertes, bueno una. Ni grandes vidas. La mía es pequeña, pero es mía. Ni cambios, pus ni el idioma tuve que aprender, sonaba chistoso como cantado. Todas las morras eran como yo, aunque dicen que yo venía más inocentona, eso creen. Si solo...